jueves, 10 de julio de 2014

UN AÑO PARA ENMARCAR

Hola amig@s.

Hoy decido escribir para hacer un breve resumen de lo acontecido en el terreno profesional, y por qué no, en lo personal, en este año o curso que ha finalizado (2013/2014).

Quién me iba a decir a mí, tiempo atrás, que iba a estar cursando composición en el Conservatorio Superior Manuel Castillo de Sevilla y, compaginarlo con mis trabajos, dirección musical en mis queridas bandas y familia. Pues sí, hemos podido, y como no puede ser de otra manera, plenamente feliz de cómo ha transcurrido todo.

La música, ay la bendita música que tantas cosas te da y a veces te "quita"...Aunque yo diría que te aporta muchas más cosas. Un ejemplo de ello son los buenos amigos. Compartir un curso completo con compañeros como Cristina (las dos), Chema, Víctor, Jesús (Écija), Sergio, Raúl, Keka, Alberto, Juan Antonio, Andrea, Juan Carlos, Ainara, Julio, Emilio, Ana, Natividad, Pepe y un largo etcétera, ha sido una de la experiencias más gratificantes de mis últimos años. De cada uno de ell@s, y de los que no haya nombrado por despiste, debo reconocer que he aprendido multitud de cosas, tanto en lo profesional como en lo personal. Y a ellos agradezco el haberme aguantado en algunas horas bajas-es que son muchas asignaturas y poco tiempo-(jaja). Sois grandes.

No podría pasar por alto una mención especial también a mis profesores: Pepe Uñón, Alberto Carretero, Luis Ignacio Marín, Antonio Ríos, Justo Jiménez, Carlos Castiñeira, Antonio Contreras, Mercedes, Esther, Juanma, etc. Me habéis aportado mucho y os agradezco vuestra paciencia.

Y cómo no, a mi querida profe Katalin, porque ella me abrió las puertas de su clase el año anterior, demostrando una generosidad poco usual en los tiempos que corren. Gracias Katy, jamás lo olvidaré.

Durante el curso, compaginé trabajos y estrenos tales como: Estampas Cigarreras; Improvisando; Lux Perpetua; La Virgen de la O; Fe y Consuelo; Stmo. Cristo de la Salud; Alíviame esta Pena, Soledad; La Semana de Pasión; Lux Aeterna; Resurrección; Devoción y Sacrificio; Ante el Nazareno; El Ángel Custodio; Entre azahares, una Oración; Señor ten Piedad; Sanctus; La Noche.

Este año, mi música estuvo incluida en cuatro trabajos discográficos de las bandas: "La Oliva" de Salteras (Sevilla); "Veracruz" de Almogía (Málaga); "La Paz" de Málaga; y mi querida A.M. "Afligidos" de Puente Genil.

Desde aquí agradezco una vez más a todas y cada una de las bandas y particulares que confían, y así me lo demuestran, en mi trabajo (más que trabajo, vocación). No hay mayor recompensa que la de ver a compañer@s y amig@s disfrutar y emocionarse con tu música. De verdad, no sois conscientes de lo feliz que me hacéis.

En este año, nos dejó una de las personalidades más importantes de mi querido Puente Genil. Se trata de mi inolvidable maestro de música D. Tomás Ureña Ruíz. Aunque seamos conscientes de que a todos nos llegará la hora, hay que reconocer que nos cuesta creer que esos momentos llegan o llegarán. Se fue no solo un Maestro, sino un amigo, un compañero; aquel que me enseñó a entender y a amar la Música. Allá donde estés, gracias.

Volviendo de nuevo a las clases en el conservatorio, debo confesar que nada hubiera sido posible si en mi vida no hubieran aparecido mis amigos, y más que amigos, hermanos, Guillermo y Arantza. No tengo que hacer públicos los motivos por los que en este curso, estos grandes amigos han sido pilar fundamental. Ellos saben que jamás, jamás, jamás, podré o sabré devolverles tantísimo cariño y amor como el que ellos han-literalmente-derrochado hacia mi persona. Ellos sí son los verdaderos amigos que sí caben en los dedos de una mano.

La guinda a un año maravilloso, ¿quién la pone? Quién si no que el nacimiento de mi hijo Antonio Moreno Marín. Cómo impresiona decir "mi hijo"...Tanto para mi esposa Inma como para un servidor, que Dios haya tenido a bien bendecirnos con un ángel como Antonio, es algo que nos supera en todo. Realmente creemos que no hay nada comparable a la experiencia de una vida. Es el hecho más extraordinario que hayamos podido vivir hasta ahora. Pues sí, en medio de clases, ensayos, composiciones, nos desborda la alegría de este niño tan precioso. Y qué remedio, hay que seguir y terminar el curso como sea.

La verdad es que no me puedo quejar absolutamente de nada, y si lo hiciera, sería un egoísta.

Mi familia sigue siendo mi motor. Nada sería lo mismo sin el apoyo de mis padres Manuel y Carmeli, de mi hermano Manolo y mi hermana Carmen. Mi querida esposa, que es la culpable de que haya vuelto al estudio académico y, además, la que me entiende, la que me apoya, la que me anima, la que está siempre ahí. Y cómo no, mis preciosas sobrinas y sobrinos, que siempre te hacen sonreír.

Afrontamos por tanto una nueva temporada cargada de nuevos retos e ilusiones renovadas.


                                                  ¡¡FELIZ VERANO A TOD@S.!!